La infancia es una gran etapa de la vida, no
apresuremos a los chicos. Tienen toda la vida para ser grandes. Dejemos que
aprendan jugando, que usen más trajes de superhéroes y menos disfraces de
adultos. Que se manchen con el helado, que se mojen con la lluvia, que se
ensucien con tierra, que se caigan y aprendan a levantarse. Salgan juntos a
mirar el cielo. Regalemos menos cosas y más tiempo. Contagiémonos de su risa. Las
cosas más divertidas no siempre se compran y el mejor envoltorio es un abrazo.
Enseñémosle a escuchar y a mirar a los ojos, a compartir en vez de competir. Que
la diversidad no separa, enriquece. Digamos la verdad. Seamos ejemplo, pero
aprendamos juntos. Alimentemos su imaginación. Inspirémosle a ser ellos mismos.
Esta
fecha es muy bonita porque reúne a la familia para rendirle homenaje a todos
los chicos del hogar y expresar sus deseos de pasarla bien. Existen personas
que celebran con sus hijos, con sus ahijados, con nietos, primos o hermanos.
La
escuela quiere estar presente en esta pandemia para decirle a los niños que
disfruten de la infancia.
Sin
duda es un gran homenaje a defender los derechos de los niños en la sociedad.
